4 mitos previos al inicio de un negocio propio

El mundo de los negocios está repleto de mitos. Podemos decir que cada proceso tiene una serie de ideas erradas, las cuales siembran falsas expectativas sobre la realidad que debe esperar un emprendedor. Es como ir a una fiesta de etiqueta con ropa de verano, por una creencia errónea o falta de información.

Si bien estos mitos son develados en el mismo proceso de aprender a negociar, demasiadas falsas expectativas pueden generar que las acciones previas condenen al nuevo negocio al fracaso, debido a malos diseños y planificaciones. Veamos que mitos al inicio de un negocio propio debes descartar antes de iniciar tu emprendimiento:

Mito 1: Mis gastos son los gastos de la empresa

Totalmente falso. Por más que se haya iniciado un negocio propio, es necesario llevar separadas  las cuentas de la empresa y los gastos personales. Si cuando eras un trabajador dependiente eras minucioso con los gastos, ahora que asumes el rol de jefe debes serlo todavía más. De otra forma los gastos serán desordenados y podrían mezclarse, ocasionando situaciones de crisis.

Mito 2: No es necesario registrar la empresa, sobre todo si es pequeña

El registro de una empresa no tiene que ver con el tamaño del negocio. Es necesario ejecutar este paso que si bien trae  muchos papeleos burocráticos y un gasto extra, le otorgan legalidad al negocio y le protege de futuros procesos.

Mito 3: Si yo no estoy vendiendo mucho, no es un “verdadero” negocio.

Bajo este errado razonamiento los nuevos gerentes no ven necesidad de registrar al negocio o declarar ingresos, pero aún peor miran con desdén y descuido las actividades relacionadas a esta empresa y con el tiempo, tienden a abandonarlo o cerrarlo sin antes haber efectuado pasos para la reingeniería.

Mito 4: Mi propia empresa me permite vivir la vida de mis sueños.

Los negocios no se desarrollan en un mundo de fantasía, sino en el mundo real que tiene muchísimos obstáculos y retos. Si tu intención al independizarte fue sólo librarte del jefe y los problemas, pues debes saber que las responsabilidades ahora serán mayores ahora debido a que asumes la dirección del negocio y de tus trabajadores.

Se debe eliminar la falsa idea que la riqueza y prosperidad vienen  de la noche a la mañana y sin el mayor esfuerzo.

Esto no son razones para el desánimo, pero sí para iniciar tu emprendimiento con los pies bien puestos sobre la tierra. Algo que felizmente no es mito es la sensación gratificante que sentirás al abrir un negocio propio, esto si lo asumes como un reto para lograr tus metas personales.

 

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