Cómo evitar una decisión desesperada.

Ante la desesperación, la frustración y los  obstáculos, es muy fácil  hacer sólo una decisión simbólica, y luego  esconderse bajo la apariencia de “por lo menos tenemos algo hecho”.

Los líderes, ya sea del gobierno o del sector privado, se sienten que tienen que lograr algún avance. Tienen que demostrar que cualquier cosa es mejor que el estancamiento. Pero es precisamente cuando se está harto de su situación actual y están dispuestos a probar algo diferente por el simple hecho que es más probable ser recompensado con un resultado mediocre.

Actuando desde una posición de desesperación no es lo mismo que tratar de lograr un racional y bien pensado compromiso. 

En un reciente artículo publicado en el  Quarterly Administrative Science, los investigadores Ji-Yub Kim, Haleblian Jerayr y Sydney Finkelstein examinaron el comportamiento de los directivos que estaban bajo presión para demostrar el crecimientoEn un estudio de 872 adquisiciones realizadas por 401 empresas, los autores encontraron que los gerentes que estaban desesperados por mostrar un crecimiento medido por el débil crecimiento de su empresa, eran más propensos a pagar de más por una adquisición. 

No se trata sólo de adquisiciones. En muchos ámbitos, la presión de hacer algo puede conducir a una sensación de desesperación, lo que afecta la calidad de las decisiones de liderazgo. 

¿Cómo usted, como líder, asegúrese de que la desesperación y la frustración no den lugar a decisiones que debilitan su posición en el largo plazo?

Cuando usted se encuentra en una esquina, de un paso atrás y considere estos cinco puntos:

1. Evite hacer movimientos simbólicos: Puede parecer magnífico,  pero simplemente no puede ser necesario. Algunas acciones pueden hacerle parecer ocupado, pero ¿a qué precio?

2. Aprecie que cualquier acción es “la acción”: El hecho de que permanece en su lugar no significa que está fuera de carrera. La tortuga, después de todo, gana la carrera.

3. No pierda de vista los números cuantitativos: En su desesperación, los líderes a veces racionalizan para satisfacer sus propios fines. Haga un esfuerzo para dejar sus emociones del lado cuando  calcule y analice los números correspondientes.

4. Mantenga su ego bajo control: El ego y el exceso de confianza a veces obligan a los individuos a hacer movimientos que no deberían. Antes de seguir adelante asegúrese de que está haciéndolo por las razones correctas, y no deje que sus sentimientos personales innecesariamente influyan en su juicio.

5. No dejarse llevar por la metáfora del fin del mundo: Es tentador creer que si no toma una decisión o no toma ninguna acción, todo a su alrededor se hunde en el olvido. En estas situaciones, tenga en mente las palabras inmortales de Douglas Adams, autor de la guía del autostopista a la galaxia : “No entre en pánico”.

Fuente: inc.com

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