Cómo manejar los arrebatos emocionales en el trabajo.

Anne Kreamer autora del libro “Es siempre personal: La emoción de gestión en el lugar de trabajo Nuevo (Random House, 2013); dice que las culturas del lugar de trabajo hacen hincapié en la empatía y entusiasmo para cosechar beneficios que van desde una mayor creatividad para reducir el absentismo. Ser empático con emoción y mostrando su humanidad es una parte de aquella cultura.

Pero, ¿qué sucede cuando sus emociones superan de manera que puedan dañar su reputaciónEso puede llamar a la acción para mantener sus relaciones de trabajo intactas, dice Kreamer. Este es el plan de triaje para su 911 emocional. 

Arranque de ira. Todos nos enojamos, pero la gestión que la ira es crítica. Si gritó en una reunión de personal o inmoló a un empleado que cometió un error, por lo general se requiere una disculpa. 

Pero la ira también puede ser utilizado como una fuerza motivadora cuando no está dirigido a un individuo, dice Kreamer. En lugar de culpar a alguien, canalice su ira en una acción positiva“Si uno de sus empleados se olvida de cerrar un trato, acérquese a ella para mostrarle cómo salir y conseguir el próximo contrato. Puede ser una fuerza motivadora”, dice ella.

Llorando. Kreamer siempre había creído que las lágrimas que se muestran en el trabajo serían vistas como un signo de debilidad. Sin embargo, en la investigación para su libro, descubrió que llorar en el trabajo, ya sea fuera de la frustración, porque oír molestas noticias, o por otras razones; encontró que las mujeres ven a otras mujeres llorando en duramente el trabajo más a que los hombres, pero en general, la gente es más tolerante de derramar algunas lágrimas.

Así que, llorar abiertamente en su escritorio una vez por semana no es recomendable, si se derramó una lágrima o dos durante una situación difícil, es mejor simplemente hacer caso omiso y seguir adelante.

Ataque de risa. Si usted está reunido con un grupo de compañeros de trabajo y le da un ataque de risa, puede ser una experiencia de unión. Pero si un empleado o un cliente piensa que usted está riendo de él o ella, usted podría haber herido algunos sentimientos que necesitan ser abordados, Kreamer dice.

Si se echó a reír en medio de una reunión con un cliente importante, es una buena idea llamar al cliente y explicarle porque sonríe, así no habrá espacio para malinterpretarlo como falta de respeto. “Usted debe buscar que la gente sepa que usted está riendo con y no contra ellos”, dice.

Fuente: entrepreneur.com

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