Una vez que el negocio cubre necesidades básicas, la mayoría de gente trabaja por su expansión. Es un paso de los emprendedores para llevar a cabo su propia misión de trabajo personal. Este nuevo reto y realidad, es muy difícil de realizar sin aliados internos y externos.

Los aliados son socios que proporcionan asistencia, potenciando al negocio con capacidades que no poseemos. Estos aliados deben apoyar nuestros puntos de vista, corregir las fallas, aconsejar y sobre todo, ofrecer una perspectiva diferente para ver la organización de manera más amplia. A continuación diez consejos para desarrollar alianzas de trabajo positivas, de forma que ayuden a cumplir la misión de trabajo:

1. La comunicación eficaz afianza una alianza sólida: debemos decir a nuestro socio sobre lo que necesitamos consejo, así como hacer escuchar nuestras valoraciones de ideas. Las opiniones y el apoyo deben ser fluidos.

2. Debe existir un trato de igualdad: No importa la posición dentro de su organización y la alianza, todas las personas son iguales, aunque tengan diferentes trabajos. Esto fomenta la confianza, creando alianzas fuertes y exitosas.

3. No hablar mal de nadie: hablar mal de alguien a sus espaldas, es una muestra de poco profesionalismo y desconfianza. Las alianzas sólo funcionan cuando la confianza está presente.

4. Pasar tiempo con los aliados: no todo es trabajo. Si bien no decimos que llegue a desarrollar amistad profunda con sus aliados, la relación sólida y de confianza se puede ayudar con reuniones fuera del trabajo, como almuerzos.

5. Siempre debe ponerse el mejor esfuerzo: nuestro modo y empeño por e negocio, debe ser una motivación de responsabilidad y orgullo para nuestros aliados.

 6. No discutir por decisiones pequeñas: siempre habrá momentos de tensión, pues esta en juego un negocio. Pero no es recomendable discutir por decisiones pequeñas y de poco impacto, si es necesario hay que ceder para mantener el clima positivo.

7. Cumplir las promesas: simple, cumplir lo que se promete. Es una cuestión de desarrollar la confianza.

8. Resolver los conflictos o controversias en la primera oportunidad: el conflicto que no se resuelve pronto, puede mermar las bases de la alianza y las organizaciones, pues es causa de resentimientos y desconfianza.

9. Apoyar las capacidades de los aliados: esto requiere sinceridad y humildad, pues en algún momento debemos reconocer que no sabemos todo y que alguno de nuestros aliados puede hacerlo mejor. Esta capacidad debe ser reconocida públicamente, con manifestaciones verbales y otras muestras de apoyo.

10. Hablar los problemas de forma directa: si existen problemas por algunas incompatibilidades o puntos de vista, estos debe discutirse directamente. Dejarlo de lado solo hace más grande el problema, de igual forma los sentimientos de desconfianza y resentimiento.

Recuerda: La creación de alianzas es un proceso delicado que fácilmente pueden perderse, y como se habrá notado, tiene a la confianza como punto central. Formar alianzas sólidas requiere tiempo, esfuerzo, compromiso y a veces, no siempre conseguir lo que deseamos. Pero su finalidad será el crecimiento de la organización y nuestra misión y visión de vida.